Efemérides Venezolanas

05 de Diciembre:

LA BATALLA DE ARAURE

El 5 de diciembre de 1813 Bolívar vence en Araure, «contra la ciencia del español Ceballos… contra la fiereza mayúscula del canario Yañez», en una de las batallas más gloriosas.

La Batalla comenzó al amanecer y tuvo una duración de seis horas, aproximadamente. Las tropas realistas eran numéricamente superiores a los efectivos patriotas. Quedaron en poder de los patriotas 200 prisioneros, cuatro banderas y numerosas piezas de artillería. En este solo choque, apasionado y violento, perecieron alanceados más de 500 jinetes de Yañez, el Ñaña de los llaneros. Aquí peleó el batallón que en la pasada jornada de Barquisimeto fue castigado por el Libertador, negándole el nombre y el derecho a llevar bandera.

Pero tan valientemente se comportó en la acción, que Bolívar dijo a los soldados al día siguiente: «Vuestro valor ha ganado ayer en el campo de batalla, un nombre para vuestro cuerpo, y aún en medio del fuego, cuando os vi triunfar, le proclamé del Batallón Vencedor de Araure. Habéis quitado al enemigo banderas que en un momento fueron victoriosas; se ha ganado la famosa llamada invencible de Numancia».

 

 

 

 

 

21 de Nombiembre:

DIA DEL ESTUDIANTE

 

En su lucha contra la dictadura y como protesta por el anunciado plebiscito que reelegiría al presidente de la República, los estudiantes caraqueños se declararon este día en huelga, contribuyendo en gran medida a la caída de Marcos Pérez Jiménez. Entre los principales organizadores estuvieron Antonio José «Caraquita» Urbina, Chela Vargas, Hilarión Cardozo, Ramón Espinoza, Alejandro Arratia, Héctor Rodríguez Bauza, Leticia Bruzual, Enver Cordido, Julio Escalona, Emilio Santana, etc.

La huelga universitaria estuvo precedida por la que habían promovido los estudiantes de los liceos Fermín Toro, Aplicación, Juan Vicente González, Andrés Bello, Razetti, Caracas y la escuela Miguel Antonio Caro. El 21 de noviembre de 1.957, tal como lo habían previsto los organizadores, estalló la huelga en la Universidad Central, desde donde se extendió a otras Universidades. En la Universidad Católica Andrés Bello los estudiantes quemaron la Ley Electoral, que era fraudulenta, un ejemplar del diario “El Heraldo” y un retrato de Pérez Jiménez.

La huelga estudiantil produjo una serie de comunicados que repartieron en volantes. Pese a que la Seguridad Nacional tomó la Universidad Central, apresó a numerosos estudiantes y cerró los centros de educación superior, tuvo tal éxito que fue uno de los desencadenantes que concluyeron con la huida del dictador Marcos Pérez Jiménez. Desde entonces se celebra el 21 de noviembre el Día del Estudiante.

El 21 de noviembre de 1957 los jóvenes que irrumpieron en el Congreso de Cardiología de la Universidad Central de Venezuela, lo hicieron a todo riesgo para denunciar a una dictadura que no permitía publicaciones en los diarios, debates en el Congreso y mucho, muchísimo menos, Comisión de Derechos Humanos.

La Seguridad Nacional apresó a varios estudiantes y algunos de ellos tal vez habrían pasado tres o cuatro años, encerrados en la Modelo o en la Cárcel Nueva de Ciudad Bolívar, como los pasaron, valga un solo caso, aquellos que fueron encalabozados a raíz de la protesta contra la X Conferencia Interamericana, celebrada en la Ciudad Universitaria con el solo objetivo de darle el visto bueno a la invasión de Guatemala.

Por fortuna, tal 21 de noviembre despertó el espíritu de lucha de Caracas, que parecía dormida, pero que estaba próxima a dar las grandes sorpresas en enero de 1958. El Frente Universitario pasó a ser entonces la brigada de ataque callejero, con aquellos muchachos desafiantes, puños en alto y rostros a la luz del sol, que tan pronto mitineaban en Pro Patria y Catia, como en Capuchinos y El Silencio, y que en la etapa final acudieron a las bombas molotov para enfrentar a las fuerzas policiales.

No pocos de quienes participaron en la jornada del 21 de noviembre y de los que antes habían combatido con igual ardor, por ejemplo en febrero de 1952 contra el cierre de la Universidad, salieron una y otra vez a la calle, ya iniciado el proceso democrático con Larrazábal, para defender lo tan duramente conquistado.

Lo hicieron frente a los insurrectos del 22 de julio, altaneros en La Planicie y casi con el triunfo asegurado, y lo hicieron el 7 de septiembre frente al Palacio Blanco y la Policía Militar. No llevaban capuchas los jóvenes y menos armas de fuego. Coraje sí, propósitos claros también.

Después sería la febril actividad semiclandestina en universidades, liceos y colegios en contra de la dictadura. La tristeza le daba paso a la esperanza del pueblo y la alegría más espontánea retumbaba en los corazones de los presos y de los exiliados políticos.

El 21 de noviembre se consagró como Día del Estudiante, por la gesta cumplida en las Universidades, particularmente en la Universidad Católica Andrés Bello y en la Universidad Central de Venezuela, escenario admirable de la jornada de esa fecha.

Estas acciones, junto con el descontento popular, civil y militar, fueron determinantes para lo poco tiempo después viviría Venezuela, el 23 de enero de 1958, fecha clave en la historia de un país que apostó todo por vivir en un régimen democrático.

El decreto

Decreto del Día del Estudiante Universitario

Gaceta Oficial N° 25.818 del Viernes 21 de noviembre de 1958

JUNTA DE GOBIERNO DE LA REPUBLICA DE VENEZUELA

DECRETO NUMERO 436 – 21 DE NOVIEMBRE DE 1958

LA JUNTA DE GOBIERNO DE LA REPUBLICA DE VENEZUELA,

En uso de las atribuciones que le confiere su Acta Constitutiva, en Consejo de Ministros,

Considerando:

Que el 21 de noviembre de 1957 los estudiantes iniciaron la última etapa de la resistencia del pueblo venezolano contra el régimen depuesto, que culminó en la histórica jornada del 23 de enero de 1958;

Considerando:

Que es un deber del Gobierno señalar y enaltecer aquellas fechas significativas de la lucha del pueblo venezolano por la consolidación de un orden democrático y el establecimiento de un Estado de Derecho;

Decreta:

Artículo 1°-Celébrese el Día del Estudiante el 21 de noviembre de cada año

Artículo 2°-El Ministerio de Educación dictará Resolución especial en cada ocasión, disponiendo los actos para dicha celebración.

Artículo 3°-El Ministerio de Educación queda encargado de la ejecución del presente Decreto.

 

 

 

 

MARIA ANTONIA BOLIVAR

Nace en Caracas, el 1º de noviembre de 1777, María Antonia Bolívar y Palacios, hermana mayor de Simón Bolívar. Fue una mujer de carácter recio, heredado de su madre, María de la Concepción. Contrajo matrimonio el 22 de octubre de 1792, antes de cumplir los 15 años de edad con D. Pablo Clemente Francia.

Siempre mostró simpatías por la causa realista. Sin embargo, mantuvo una relación armoniosa con su hermano el Libertador, a veces un tanto afectada por los negocios que ella le llevaba en Caracas, en particular el de las minas de Aroa; pero en general, Bolívar tuvo en alto aprecio los consejos y sentencias de María Antonia. Esta murió el 7 de octubre de 1842, dos meses antes de que trajeran a Caracas los restos de su inmortal hermano, el 17 de diciembre de ese año.

 

 

 

SUBLEVACION DE LOS QUIRIQUIRES

El 1º de noviembre de 1600, se sublevan en Gibraltar, Estado Zulia, los indios Quiriquires. Este hecho es considerado como el primero de los once movimientos revolucionarios de los Zulianos contra los españoles. Los indios mantuvieron esta importante población zuliana durante diecisiete años bajo su absoluto dominio y fuera del gobierno español, hasta que por una traición fueron sometidos.

 

 

 

 

 

EL ENCUENTRO DE MULTIPLES CULTURAS

(DÍA DE LA RESISTENCIA INDÍGENA)

 

El 12 de octubre de 1492, impropiamente llamado Día de la Raza, Cristóbal Colón descubrió el Continente Americano al tocar en la Isla de Guanahaní, que el Almirante llamó de San Salvador. Ya Juan Rodríguez Bermejo (Rodrigo de Triana no existió), a las 2 de la madrugada había gritado « ¡Tierra!», reservando para sí la gloria de este anuncio, tan esperado por todos, ya que muchos de los 120 marineros que iban en las tres carabelas, La Pinta, La Niña y la Santa María, se habían amotinado, pensando que Colón los llevaba a una muerte segura.

Lo del 12 de octubre de 1492 fue un descubrimiento y un encuentro. Antes del arribo de Cristóbal Colón ningún blanco había visto un indio, ni viceversa, si es que se rechaza la tesis de que pudieron haber venido a América otros navegantes. En todo caso fue un descubrimiento mutuo. Y al mismo tiempo un encuentro de múltiples culturas representadas por los españoles y los indígenas.

La hazaña de Cristóbal Colón no tiene precedentes en la historia de la humanidad. Con el descubrimiento del Nuevo Mundo se aportó a España un Continente de riquezas de toda naturaleza y la gloria de modificar los conocimientos geográficos existentes para la época

EL VIAJE DEL ENCUENTRO DE MULTIPLES CULTURAS

La expedición quedó organizada con tres carabelas, La Santa María, la Pinta y la Niña y más de 120 hombres de tripulación, en su mayoría reclutados en el Puerto de Palos entre delincuentes comunes y condenados a trabajos forzados. Los reyes habían entregado aparejadas las dos primeras embarcaciones; y la tercera la aparejó Colón con la ayuda económica de Martín Alonso y Vicente Yánez Pinzón, expertos marinos y constructores navales del Puerto de Palos.

La flotilla se dirigió a Canarias, en donde una avería en La Pinta demoró el viaje hasta el seis de septiembre. Desde la isla Gomera del archipiélago Canario zarparon de nuevo las carabelas, rumbo al oeste. Treinta y tres días duró la travesía. En la madrugada del 12 de octubre de 1492, Juan Rodríguez Bermejo avistó tierra. Habían llegado a una de las isla del archipiélago de las Bahamas llamada por los indígenas Guanahaní y que Colón le puso el nombre de San Salvador. Al amanecer Colón desembarcó, acompañado de Martín Alonso y Vicente Yánez Pinzón, capitanes de La Pinta y La Niña, y tomó posesión de la tierra descubierta en nombre de la Corona de Castilla.

Después de explorar el archipiélago de Bahamas, Colón se dirigió al sur y descubrió las islas de Cuba y de Haití a la que dio el nombre de La Española. En esta isla naufragó La Santa María por lo cual fue necesario construir con los restos y cañones de la nave un establecimiento que se llamó Fuerte de la Navidad, en donde quedaron 39 españoles mientras Colón emprendía con las otras dos naves el regreso a España, a donde llegó por el Puerto de Palos el 15 de marzo de 1493.

Colón regresó a España con la noticia de haber descubierto tierras en el océano. Llevó consigo oro, muestras de plantas y animales desconocidos en Europa y varios indígenas capturados en las islas descubiertas. Creyó haber llegado a Las Indias y fue ese el nombre que dio a las nuevas tierras y el de indios a sus habitantes. Ambas denominaciones fueron utilizadas oficialmente por el gobierno español hasta finales del período colonial.

 

 

 

 

 

TERESA DE LA PARRA

El 5 de octubre de 1889 nace en París, Francia, Ana Teresa Parra Sanojo, escritora venezolana conocida por su seudónimo Teresa de la Parra. Hija de padres Venezolanos residenciados en París.

A la edad de dos años fue traída a Venezuela. Parte de su infancia transcurre en “El Tazón”, la hacienda familiar, ubicada entre Tumerito y Piedra Azul, y en la apacibilidad del hogar caraqueño. A los ocho años de edad queda huérfana de Padre, y su Madre resuelve volver a Europa con el fín de educar a sus hijos, que en total eran seis.

Teresa de la Parra ingresa en el Colegio de la Damas del Sagrado Corazón, en España, y se consagra a la lectura de escritores famosos entre ellos: Guy Muapassant; Catulle Méndes y Valle-Inclán, quienes van a ejercer gran influencia en su formación literaria.

Al cabo de diez años vuelve a Venezuela y comienza a revelarse como escritora, en artículos publicados por ella en diferentes diarios capitalinos. Con motivo de la visita del Infante Don Fernando de Baviera y Borbón a Venezuela, Teresa es elegida para contestar un mensaje enviado por la Infanta Doña Paz de Borbón, dirigido a Chile y a toda la América Hispánica.recibe grandes elogios por la profundidad de su pensamiento y por su encanto prosístico.


Animada por el éxito alcanzado por sus artículos y cuentos publicados en los períodicos caraquelos, se dedica con entusiasmo a la tarea de leer y escribir, y comienza el Diario de una Señorita. En 1924 participa en un concurso literario en la Ciudad de París, auspiciado por el Instituto Hispanoamericano de la Cultura Francesa, obteniendo el primer premio. En este mismo año publica el Diario de una Señorita con el nombre de «Ifigenia» y bajo el seudónimo de Teresa de la Parra, nombre con el que se inmortalizaría en las letras Americanas. En 1927, viaja a Cuba para representar a Venezuela en la Conferencia Interamericana de Periodistas. El tema de su discurso correspondiente fue “La Influencia Oculta de las Mujeres en la Independencia y en la vida de Bolívar”. Luego viajó a Bogotá donde dictó tres Conferencias sobre la Influencia de las Mujeres en la formación del alma americana, en la época de la Conquista, de la Colonia y de la Guerra de Independencia.

Teresa de la Parra, para entonces, ya es famosa, su nombre es conocido en muchos países, su palabra estaba llena de sinceridad permanente. Viaja de nuevo a Europa y se establece en Vevey, junto al Lago Lemán, donde da comienzo a su segunda Novela «Memorias de Mamá Blanca», la cual publica en París en el año de 1929. Esta Novela es una obra escrita con gran sutileza, donde se aprecia el sentimiento nostálgico y la honda sensibilidad que embarga el corazón de Teresa de la Parra. La añoranza de su tierra natal, de su clima, de su infancia en “El Tazón”, dan el marco transparente y cautivador de los campos Venezolanos.

En 1930 regresa a Venezuela, pero su permanencia es muy corta, ya que se enferma de Tuberculosis y regresa a España, donde se interna en un sanatorio en Madrid. Allí transcurren sus últimos días, en la paz Espiritual que le proporcionaba su alma límpida y cristalina, y sobre todo el recuerdo de Caracas a la que siempre soñó volver.

En resumen, se puede decir: Dos grandes obras de la literatura venezolana salieron de la pluma de esta escritora de vanguardia como son «Ifigenia», y «Memorias de Mamá Blanca». Ifigenia (1924) y Memorias de Mamá Blanca (1929); del libro de ensayos Influencia de las mujeres en la formación del alma americana (obra póstuma) y de un amplio epistolario. Teresa de la Parra fue la primera gran escritora dentro del proceso de las letras venezolanas. Y fue la primera narradora. Y logró ser la mujer que encontró en sus bellas novelas un espacio para la mujer dentro de la narrativa, ámbito que ésta antes no había tenido. Si Ifigenia es una novela de formación, también es la primera historia de amor de la literatura venezolana. Historia de amor frustrado. Por su parte, Las Memorias de Mamá Blanca son una bella evocación de la infancia, hecha toda ella en una nunca igualada belleza; Influencia de las mujeres… es un examen del lugar que ocupó la mujer en la sociedad latinoamericana desde la conquista hasta los días de la emancipación; a través de su amplio epistolario, esta escritora permitió conocer los pálpitos de su alma y asistir a su terrible periplo final, cuando, aquejada por la tuberculosis, murió en Madrid.

Velia Bosch publicó, con motivo de cumplirse cincuenta años de la publicación de «Memorias de Mamá Blanca», uno de los estudios más completos sobre la obra de Teresa de la Parra, bajo de título de «Esa pobre lengua viva: relectura de la obra de Teresa de la Parra». Teresa muere en Madrid el 23 de abril de 1936.

Teresa de la Parra fue poseedora de un estilo inconfundible, dueña de una gran inteligencia y renovadora de la Novela Venezolana. Logró en sus Memorias de Mamá Blanca el estilo más sutil de la prosa a través de un sentimiento de Nostalgia. Leamos un fragmento de su obra:

” Mamá tenía razón: debemos alojar los recuerdos en nosotros mismos sin volver nunca a posarlos imprudentes sobre las cosas y seres que van variando con el rodar de la vida. Los recuerdos no cambian es Ley de todo lo existente. Si nuestros muertos, los más íntimos, los más adorados, volviesen a nosotros después de muchos años de ausencia y arrasados los árboles viejos hallasen en nuestras almas jardines a la Inglesa y tapias de mampostería, es decir, otros afectos, otros gustos, otros intereses, doloridos nos contemplarían un instante y discretos, enjugándose las lágrimas, volverían a acostarse en sus sepulcros”…………………………………..


Una respuesta a Efemérides Venezolanas

  1. Héctor Molina dijo:

    Me parece muy interesante que incluyan temas y personajes históricos , pues tal vez resulte interesante para el rescate de nuestra memoria histórica, que ha venido perdiéndose en el tiempo.

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